Análisis mensual MONOGRAFICO correspondiente al mes de febrero de 1998
del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
MONOGRAFICO: LA PROSPECTIVA Y LA TECNICA DE LOS GUI0NES/ESCENARIOS. CON CINCO GUIONES/ESCENARIOS MUNDIALES 1992-2002 QUE CONTEMPLARON DIVERSAS FORMA DE CATASTROFE ECOLOGICA MUNDIAL.
1ª PARTE: LA PROSPECTIVA Y 18 GUIONES/ESCENARIOS MUNDIALES. QUE NO SON PROFECIAS
Este informe NO es una obra académica. Pretende ser una herramienta útil para que cualquier lector de 1992 pueda rehacer sus esquemas mentales y sus marcos de referencia respecto de cómo está el mundo hoy después del fantástico vuelco que ha supuesto la desaparición de la URSS. Por ello le ahorramos la descripción detallada de los estudios prospectivos que hemos realizado. Incluimos aquí simplemente los resultados de esos estudios.
La forma de exponer esos resultados es la de dieciocho (18) guiones/escenarios mundiales.
De los que lo primero y fundamental que tenemos que decir y enfatizar al lector, es que NO SON PROFECIAS
NO SON lo que va a pasar.
Difícilmente podrían ser profecías cuando son 18 y muchos de ellos son directamente contradictorios entre si. En el 2 pasa lo contrario que en el 1, 4, 8 y 9. En el 1 pasa lo contrario que en el 8 y 9. En el 8 pasa lo contrario que en el 9. En el 16 sucede lo contrario que en 17, y en ambos lo contrario que en el 1, 4, 8 y 9. En el 13 lo contrario que en el 15. Y no hemos reseñado todas las contradicciones entre guiones/escenarios.
Pero si no son profecías ¿para qué sirven?.
Ante todo para que el lector modifique radicalmente, si es que la tiene, la actitud de desentenderse del porvenir, de pensar que es inútil pensar en como será el futuro porque va a ser con independencia de que se piense en él. Es una actitud letal pero demasiado extendida. Está en las raíces mismas de la cultura grecolatina, que son las nuestras.
Dice el coro en el Agamenón de Esquilo:
"El porvenir ya habrá tiempo de conocerlo, cuando le llegue su día. Hasta entonces que siga su camino. Tratar de conocerlo sería querer gemir de antemano. Ya se revelará con bastante claridad al sol que le verá nacer".Estos 18 guiones/escenarios mundiales son una herramienta para que el lector ejerza la acción del verbo latino prospicere: mirar delante de uno mismo, mirar a lo lejos o de lejos, tener una visión amplia.
Y, así, adquiera una actitud prospectiva.
Actitud: un estado nervioso y mental de predisposición, organizado a través de la experiencia, que ejerce una influencia directiva o dinámica sobre la respuesta del individuo a cualquier objeto y situación con los que se halle relacionado (Allport).
Prospectiva: que implica la propensión a ver lejos, ver amplio, analizar con profundidad y aventurarse.
Los 18 guiones/escenarios exponen los resultados de lo que Bertrand DE JOUVENEL llamó, en L'art de la conjecture, estudios de proferencia: conjunto de operaciones de la mente que, del estudio adecuado de los datos disponibles, deduce una probabilidad de futuro(s).
Y pretenden sobre todo entrenar al lector para tener en cuenta las discontinuidades y rupturas en procesos de evolución que se consideran a priori evidentes. La implosión que en el corto espacio de veinticinco meses (noviembre 1989-diciembre 1991) ha barrido del mapa a la URSS y al Pacto de Varsovia es un ejemplo eminente de esas discontinuidades y rupturas. El lector, por haber vivido esos 25 meses, tiene ya andado una parte importante del proceso que necesita producir en su mente. Porque tiene una experiencia personal de que esas discontinuidades y rupturas suceden.
¿Qué otras pueden ocurrir en los próximos diez años?. ¿Cuales son los "hechos portadores de futuro" que hoy en el presente son la semilla ya plantada y germinando que en el futuro del próximo decenio puede dar el fruto de una de esas discontinuidades y rupturas?. Los 18 guiones/escenarios pretenden mostrar al lector un repertorio de ellos.
Lo que los 18 guiones/escenarios persiguen es empujar al lector a que haga un intento de ruptura personal. De ruptura o salida de lo cotidiano. Que realice una toma radical de distancia con el mundo cotidiano en el que vive y que tan (engañosamente) repetible y perdurable tiene la propensión a considerar.
No se trata de dar un ilusorio "salto al futuro" porque esos guiones/escenarios se han escrito en el presente y no en el futuro.
Se trata, como escribió Pierre MASSE (Comisario del Plan francés), de que en vez de contentarse con lo previsto se consiga imaginar lo imprevisto. Para intentar evitarlo o para precaverse contra ello o para buscar los huecos favorables que pueda abrir de forma que, si sucede, puedan aprovecharse.
El propósito de la prospectiva, escribió Bertrand DE JOUVENEL, no consiste en predecir un estado futuro como si estuviese dado, sino en examinar los estados futuros accesibles mediante conductas plausibles, los estados futuros a los que es posible que se llegue si se producen una serie de conductas que ya se están produciendo o que están empezando a producirse o que es posible que empiecen a producirse.
Repitámoslo. Los 18 guiones/escenario NO SON PROFECIAS. No son una mágica ventana abierta en el futuro, en lo desconocido.
Lo desconocido es un truco, un artificio de las echadoras de cartas. Pero si un estudio prospectivo excluye preocuparse de lo que no puede conocerse se autolimita a combinar lo verdadero con lo posible. Y, por lo tanto, se limita a profundizar en un sistema de proyecciones probabilísticas. Inversamente a la futurología que elabora audazmente "proyecciones sin sorpresa", la prospectiva multiplica las precauciones ante ciertas explicaciones, pues son demasiado deterministas del futuro, y prefiere tratar habitualmente problemas correctamente planteados que respuestas demasiado claras.
Si consideramos a lo imprevisible como azar y ruptura, lo tratamos como aleatorio. Y entonces, a priori, deberíamos eliminarlo como objeto de un estudio prospectivo. Y, a renglón seguido, limitaríamos el estudio prospectivo a un discurso sobre lo que parece verdadero. Mientras que no habría nada que nos sea rigurosamente previsible ya que todo puede suceder. De forma que no parece que se trate de oponer lo que es previsible a lo que no lo es, sino de establecer la incertidumbre como un fundamento sistemático del análisis de la duración.
La consecuencia inmediata de establecer la incertidumbre como uno de los fundamentos sistemáticos del análisis del tiempo histórico es que carece de interés establecer niveles de precisión cuantificable de las diversas hipótesis y sus conclusiones provisionales que se plasman en los 18 guiones/escenarios. Una característica esencial de los 18 guiones/escenarios es que no podemos, ni queremos, decir cuál es el más probable y cuánto. NO ESTAN HECHOS PARA DECIR ESO. Medir exactamente un objeto indeterminado o que se nos escapa es un truco de prestidigitación indigno de un trabajo científico.
Tampoco puede esperar el lector hallar en los 18 guiones/escenarios, antes de su exposición concreta o mezcladas entre ella, una causa de los acontecimientos. Ni siquiera un juego de causas. Los antropólogos han estudiado el "culto del cargo" en Oceanía proporcionándonos un espléndido ejemplo de la falacia de la relación causal. Indígenas oceánicos han desarrollado un "culto al avión" originado por el hecho de que durante la guerra los aviones lanzaban con frecuencia en paracaídas suministros de provisiones sobre las selvas, destinados a las tropas irregulares. Regalos increíblemente ricos que aparecían "caídos del cielo" a los indígenas que conseguían hacerse con ellos. Y que realizaron la errónea ligazón causal de los regalos con la aparición de los aviones. Y desarrollaron el "culto al cargo", el avión de carga.
Bertrand de JOUVENEL ha recordado con énfasis una evidencia: "las relaciones de causalidad en el orden social no son claras ni sencillas". Jean PIAGET ha sentenciado: "La causalidad nunca puede observarse, solamente deducirse". Aún más, ¿recuerdan Vds. a Aquiles, el de los pies ligeros, que nunca alcanzaba a la tortuga en la célebre paradoja?. Pues la causa es la fenómeno como Aquiles a la tortuga. Cuando se analiza una causa, cuando se intenta precisar sus condiciones de aparición y evolución, se desarrolla un razonamiento paralelo al acontecimiento, pero sin estudiarlo jamás. La causa del fenómeno es exterior a él, debido a una petición de principio a la que todos los deterministas intentan, aunque en vano, escapar. Todo razonamiento que no admita en absoluto que la discontinuidad y el azar sean categorías fundamentales, se sitúa necesariamente "fuera del tiempo".
El método básico de nuestro estudio ha sido la acumulación de una masa considerable de información pertinente (una pequeña fracción de la cual se ha reflejado en la primera y segunda parte de este informe) y su posterior tratamiento dialéctico. Hemos partido del artificio teórico de suponer que los diez años del período 1992-2002 ya habían transcurrido. Hemos elaborado una amplia gama de hipótesis sobre la situación terminal del período. Elaboradas unas basándonos en hipótesis teóricas generales, otras en extrapolaciones de procesos empíricamente constatados o en intuiciones de expertos a los que respetamos. Construyendo algunas de esas hipótesis sintéticamente (eligiendo algunos aspectos por separado y reuniéndolos luego en un todo) y otras morfológicamente (comenzando por una descripción global y encajando luego los detalles). Y hemos aplicado luego, para eliminar hipótesis y para validar la plausibilidad de otras, a las diversas "historias del decenio" así contempladas por su precipitado al final del período, el método de investigación histórica definido por Pierre VILAR para la historia realmente ocurrida ya:
"La investigación histórica es el estudio de los mecanismos que vinculan la dinámica de las estructuras -es decir, las modificaciones espontáneas de los hechos sociales de masas a la sucesión de los acontecimientos- en los que intervienen los individuos y el azar, -pero con una eficacia que depende siempre, a más o menos largo plazo, de la adecuación entre esos impactos discontinuos y las tendencias de los hechos de masas-".Y luego hemos utilizado el método de los guiones/escenarios para exponer los resultados de nuestra investigación que consideramos más útiles para producir en nuestros lectores los efectos perseguidos y a los que hemos venido refiriéndonos en las páginas precedentes: ayudarles a adquirir la actitud prospectiva a la vez que les proporcionamos algunos frutos de esa actitud.
Conviene en este momento explicar porque hablamos aquí de guiones/escenarios y no como sería lo adecuado, de guiones. O de escenarios, que siendo lo inadecuado es lo que haremos después al exponer los 18. Es la secuela de una ignorante traducción. Scenario es la voz inglesa que se utilizo para designar el método. Voz inglesa que en el léxico teatral significa argumento y en el léxico cinematográfico guión. Acepciones ambas que reflejan excelentemente lo que son las herramientas prospectivas de que se trata.
Desdichadamente las traducciones iniciales (que fueron verbales) de los textos prospectivos correspondientes no tradujeron scenario por guión o por argumento. Sino por escenario. Que en castellano es algo radicalmente contrario al scenario inglés. Porque sólo en sentido figurado se emplea scenario para designar al escenario. Y en castellano sólo en sentido figurado se emplea escenario para designar el conjunto de circunstancias que se consideran en torno a una persona o suceso. Siendo la primera acepción de escenario la designación de la parte del teatro dispuesta convenientemente para que en ella se puedan colocar las decoraciones y representar. (En inglés scenery significa decorado, paisaje). De forma que llamar escenario al scenario es confundir el lugar donde sucede un argumento con el argumento. Confusión profunda que obscurece conceptualmente las exposiciones y los textos. Pero que no tiene ya remedio porque se ha generalizado la corruptela. Por eso hablamos aquí ahora de guiones/escenarios y nos plegamos a la corruptela hablando luego simplemente de escenarios al presentar nuestros 18 guiones/escenarios.
Olaf HELMER, eminente matemático, pieza clave da la RAND CORPORATION, inventor del Método DELPHI que ha cosechado innumerables éxitos en la previsión tecnológica, definió el método de los scenarios diciendo que:
"Según utilizo yo el término, guiones son descripciones de secuencias de acontecimientos plausibles que nos llevan del presente al futuro; se hallan en aquel tipo de experimentos del pensamiento que sirve para explorar de manera intuitiva el realismo de un imaginado y futuro estado de cosas".Pero han sido Herman KAHN y su HUDSON INSTITUTE los que más han popularizado el método de los guiones o escenarios. Herman KAHN y su HUDSON INSTITUTE trabajaron mucho tiempo para el Pentágono e hicieron famosa una obra de Herman KAHN y Anthony J. WIENER: The Year 2000: A framework for speculating about the next thirty years, Nueva York, Macmillan, 1968 (versión castellana: El año 2000, Madrid, Revista de Occidente, 1969)
Como explico KAHN en un artículo titulado los futuros del mundo (incluido en una obra colectiva dirigida por Erich JANTSCH: Forecasting the future, Londres, Iliffe Books Ltd, 1967):
"En los estudios realizados por nosotros en el Hudson Institute del Estado de Nueva York, nos hemos valido de diversos recursos relacionados entre sí para llegar a conjeturas sistemáticas acerca del futuro. El más importante de todos, desde luego, consiste simplemente en pensar acerca de los temas en cuestión y tratar de descubrir tendencias principales a largo plazo que parezca probable que vayan a continuar: entre ellas pueden encontrarse, por ejemplo, la difusión por todo el mundo de cierta versión secular del humanismo, la institucionalización de las innovaciones científicas y tecnológicas, la expectativa de un crecimiento económico incesante, y cosas análogas; y escogiendo para la extrapolación unas tendencias ya presentes o que empiecen a iniciarse, extrapolaciones que surgirán continuamente de nuestro mundo y reflejarán las expectativas actuales, podremos obtener una previsión básica "no sorprendente" (o un contexto no sorprendente), esto es, que parezca ser, por lo menos, tan plausible como cualquier otra posibilidad determinada. También hemos empleado la noción de "mundo normal", o sea, uno que caracterice con algo más de pormenor lo que esperen diversos grupos." (Herman KAHN: los futuros del mundo (incluido en una obra colectiva dirigida por Erich JANTSCH: Forecasting the future, Londres, Iliffe Books Ltd, 1967; versión en castellano E.JANTSCH, O. HELMER, H, KAHN Pronósticos del futuro, Madrid, Alianza Editorial, 1967, pag 247)KAHN explicaba a continuación la concreción del "mundo normal" para la elaboración por el HUDSON INSTITUTE de una previsión no sorprendente del Japón de 1975. Y añadía:
"Asimismo pueden plantearse diversas cuestiones especiales trazando unos contextos básicos distintos del contexto no sorprendente; así cabe especificar mayores detalles que en la previsión no sorprendente, o bien se pueden alterar los supuestos. Según sea el nivel de pormenorización, o el modo de alterar éstos, puede llegar el caso de que ya no se esté dispuesto a rotular al resultado una previsión no sorprendente (a menos, desde luego, que las nuevas suposiciones sean tan plausibles como las antiguas). Y también podría irse aumentando gradualmente el pormenor hasta que, en un momento determinado, se obtenga algo tan detallado que sea preciso llamarlo un "guión", en lugar de un "contexto básico", o incluso un "mundo".En el primero de los párrafos citados de KAHN el lector avisado habrá detectado el motivo por el que el mundo normal, la previsión básica no sorprendente de KAHN resultó ser tan terrible fiasco como ha sido. Publicado en 1968, faltaba sólo un lustro para que la crisis del petróleo fuera el primer gran síntoma de la crisis económica mundial que llevamos padeciendo ya veinte años. Y, sin embargo, KAHN planteaba como eje de su estudio la expectativa de un crecimiento económico incesante como una de las tendencias principales a largo plazo que parezca probable que vayan a continuar.De este modo vemos que es conveniente definir tres niveles de pormenorización en este espectro continuo. El primero es el contexto básico, del cual tenemos un ejemplo con las previsiones no sorprendentes. El segundo recibe el nombre de mundo futuro -o país, zona o situación futuros- en alternativa, uno de cuyos ejemplos es el Japón normal: un futuro en alternativa añade suficientes detalles al contexto básico como para exigir cierto grado de arbitrariedad en las suposiciones que se hagan; pues obliga a elegir previsiones que ya no sean tan destacadas y (o) plausibles que justifiquen una descripción no sorprendente; y, por otra parte, muchos pormenores siguen estando en blanco.
El tercer nivel de pormenorización es el del guión; éste suele consistir en una sucesión hipotética de acontecimientos construida con el propósito de llamar la atención sobre los procesos causales, los puntos de decisión y otros detalles o aspectos dinámicos. Los guiones centran la atención, típicamente, en dos clases de cuestiones: en concreto, ¿cómo podría llegar a darse cierta situación hipotética, paso a paso?; y ¿qué alternativas se le ofrecen a cada actor, en cada uno de esos pasos, para impedir, desviar o facilitar ciertos acontecimientos?" (Herman KAHN: los futuros del mundo..., op. cit., pag 250)
En El año 2000 KAHN Y WIENER construían su "mundo normal", su previsión "no sorprendente" partiendo de la constatación de una tendencia básica, múltiple y a largo plazo en dirección a:
¿Es necesario decir que los puntos 5 y 6 se ha demostrado que eran graves errores? ¿Que la tendencia a largo plazo 1967-1992 ha sido al crecimiento espectacular de la pobreza (de 500 a 1000 millones de pobres en los cálculos conservadores del Banco Mundial), del hambre, de la enfermedad, de la falta de viviendas, del analfabetismo etc., etc.?.
Tampoco hace falta insistir en los fallos, menos espectaculares, pero también claros en otros de los 13 puntos.
Hemos traído esta previsión básica no sorprendente a colación para que el lector advierta, con un claro ejemplo, la pertinencia de algunas de las cautelas que antes hemos subrayado. En efecto, advertimos antes de la necesidad de establecer la incertidumbre como un fundamento sistemático del análisis para evitar caer en la tentación de KAHN de hacer previsiones no sorprendentes que, por el contrario, consiguen sorprender a todos por su patética inadecuación generada precisamente por querer excluir las sorpresas. Y advertimos también la acientífica presunción de querer establecer niveles de precisión cuantificable para las diversas hipótesis. Que conduce a llamar "mundo normal" a una de las hipótesis cuando no es (probablemente) más que el mundo que más se acerca a los intereses del cliente de la previsión.
Recomendamos ahora al lector que cuando lea cualesquiera de nuestros 18 guiones/escenarios recuerde bien todo lo que acabamos de decirle. Recuerde que NO SON PROFECIAS. Que NO ES LO QUE VA A PASAR. Sino dieciocho versiones (distintas y a veces contradictorias) de lo que puede pasar en el mundo en el período 1992-2002. Escogidas como las que, a nuestro entender, pueden ayudarle más a estar alerta, a tener en cuenta en que tipo de mundo puede encontrarse a la vuelta de la esquina.
Estos son los títulos de los 18 guiones/escenarios mundiales :
ESCENARIO 1: TRILATERAL JAPONESIZADA
ESCENARIO 2: DESASTRE JAPONES
ESCENARIO 4: JAPON PLUS ULTRA
ESCENARIO 5: SERENDIPIDAD FAVORABLE
ESCENARIO 6: PESADILLA NUCLEAR REALIZADA
ESCENARIO 7: QUEMAMOS EL FUTURO
ESCENARIO 8: EUROPA FENIX
ESCENARIO 9: VUELA EL AGUILA CALVA
ESCENARIO 10: ENERGIA LIMPIA ILIMITADA
ESCENARIO 12. LA CRISIS ECONOMICA EMPEORA
ESCENARIO 13: RESOLUTICA ROMANA
ESCENARIO 15. PRIMATENIA DISEMINADA EXTINGUIDA
ESCENARIO 16: ESPARTACO VICTORIOSO
ESCENARIO 17: YIHAD Y IV REICH
ESCENARIO 18: Las doce utopías de THIERRY GAUDIN
NOTA GENERAL PARA TODOS LOS ESCENARIOS
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